(55) 3480-9602 ventas@en-red.mx

En 2019 se reportó que más de 1.700 millones de personas en el mundo vieron la Fórmula 1. Una industria multimillonaria que más allá del deporte, tiene implicaciones tecnológicas en todos sus aspectos. La innovación en materiales, diseño aerodinámico, potencia híbrida de los automóviles e incluso los uniformes de los pilotos son sólo algunos de ellos.

Pero uno de los usos de la tecnología más impresionantes de la Fórmula 1 es el análisis de datos. En este deporte se generan cada minuto durante el Gran Premio, millones de datos que pueden ser clave para ganar una carrera.

La Fórmula 1 que conocemos hoy en día sería muy diferente sin el análisis Big Data en tiempo real. Cientos de “puntos de datos” se generan cada segundo gracias a los sensores repartidos en todas las piezas relevantes de los automóviles. Es así como los ingenieros y analistas de datos logran extraer información relevante para traducirla en armas o estrategias que les ayuden a conseguir la victoria.

Sensores para el análisis de toda la carrera

Los motores de combustión de los autos de carreras tienen de 40 a 50 sensores que sirven para analizar parámetros críticos del auto como temperaturas, presiones, velocidad de giro en revoluciones por minuto, el estado del motor, etc. Toda esta información se le envía al fabricante del motor para su análisis, y con esto se pueden realizar ajustes y mejoras en lo que respecta a la durabilidad del motor.

De hecho, podemos encontrar sensores por todo el auto que analizan el flujo de aire y su presión; lo que ayuda al departamento encargado de la aerodinámica. También hay sensores de temperatura en frenos y llantas; sensores que registran la velocidad instantánea del coche, la velocidad en cada curva del circuito, la velocidad de rotación de cada llanta; así como sensores que miden la fuerza G experimentada.

La tecnología de la Fórmula 1 es tan avanzada que incluso hay sensores capaces de dar la posición del vehículo en cada punto del circuito con una precisión de centímetro. Otros, pueden valorar el desgaste exacto de cada neumático e incluso existen sensores que registran los datos biométricos de los pilotos  como su ritmo cardíaco, respiración y sudoración.

En sus comienzos, los únicos datos que podían obtenerse en este deporte de velocidad eran mediante un cronómetro y unas pizarras; pero con la llegada de las computadoras, la recopilación e interpretación de datos se volvió tan grande que se tuvieron que involucrar centros de datos y especialistas en Big Data. La Fórmula 1 es una industria basada en datos, y siempre lo ha sido.

Fin de semana de datos

Al día de hoy, cada automóvil incluye entre 150 y 300 sensores que generan millones de “puntos datos” cada fin de semana. Esto significa que cada fin de semana del Gran Premio se generan 300 GB de datos por auto. Pero esto no es todo, sumando todos los datos que se generan en cualquier otro departamento se podrían llegar a los 40 o 50 TB por semana.

Esta cantidad de datos sólo puede ser manejada con tecnología avanzada capaz de recopilar, almacenar y analizar la información de forma rápida, segura y eficiente. La potencia requerida para manejar estos volúmenes de información en tiempo real debe ser cada vez mayor. De aquí que las alianzas con firmas de centros de datos, computación en la nube y data analytics sean tan importantes para las escuderías.

Todos estos datos son de gran utilidad para las escuderías pues les ayudan en el desarrollo de los coches en cuestión aerodinámica y de manejabilidad. Además la información obtenida en cada circuito puede ser clave para que los pilotos diseñen diferentes estrategias para las pistas. Aunado al talento del piloto y de todo el equipo que está detrás de él, un buen análisis de datos puede ser la diferencia entre un primer lugar y el último.