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El FM 200 (Heptafluoropropano) es un agente extintor para incendios de tipo A,B y C. Se trata de un gas incoloro, casi inodoro y no conductor de electricidad que pasó a sustituir al halón 1301 (prohibido por el daño que ocasionaba a la capa de ozono).  El FM 200 debido a que no atenta contra el medio ambiente ni supone riesgo alguno sobre las personas.

En su forma líquida, este gas es envasado en cilindros metálicos de alta presión para ser utilizado en los sistemas contra incendios. El líquido se desplaza a través de una tubería hasta las boquillas para ser descargado en estado gaseoso, lo que le permite llegar a sitios donde otros agentes extintores no pueden llegar.

El FM 200 rompe la reacción en cadena del fuego al extinguir la energía calorífica de la llama para apagar los incendios inmediatamente. Todo el proceso desde su desplazamiento por la tubería hasta la extinción del fuego tomo un máximo de 10 segundos.

Además del poco tiempo que tarda en ser efectivo, otra de las ventajas del agente extintor FM 200 es su capacidad para no dañar a las personas o materiales como ordenadores, equipos electrónicos ni documentos. Al no ser tóxico, permite retomar las labores casi inmediatamente después de haber contenido el incendio. Por estas razones el FM 200 es una opción ideal para los centros de datos.

Instalación

La instalación de un sistema de protección contra incendios basado en el gas FM 200 consiste en un cuarto para el almacenamiento de los cilindros con gas que a través de una tubería especial se conectarán a rociadores en las áreas a proteger. Detectores de incendios, alarmas y la señalización correspondiente son también parte de esta instalación.

Por su parte, los rociadores automáticos engloban las tres funciones de detección, alarma y extinción; lo que los convierte en las instalaciones más utilizadas para el control de incendios. Estos rociadores están compuestos por válvulas llamadas “sprinklers” que a determinada temperatura se abren para dejar salir el gas extintor.

Se estima que la vida útil de estos rociadores es de 50 años, dependiendo del lugar donde sean instalados; pues si se utilizan en exteriores la acción corrosiva de la lluvia, el viento u otros factores atmosféricos pueden reducir su tiempo de vida.

Seguridad

La constante revisión y mantenimiento de los sistemas de protección contra incendios debe ser siempre una prioridad para las empresas. Aunque el proveedor es el encargado de dar estos servicios, es importante que el personal de la compañía adopte medidas preventivas que eviten el daño en los extintores. Evitar manchar de pintura en los rociadores al pintar las paredes y golpearlos al desplazar materiales dentro de la sala, son algunas de las acciones que nos permitirán mantener un sistema contra incendios en buen estado y un centro de datos seguro.