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Aunque se jacta de tener múltiples beneficios, la nube no es infalible. Una interrupción en su servicio es una posibilidad latente, especialmente porque estamos depositando datos en un servidor sobre el que no tenemos el control.

Hoy en día, no existe un solo proveedor de servicios cloud que pueda garantizar que no experimentaremos ningún periodo de inactividad del servicio. Desafortunadamente, cuestiones ajenas a estos proveedores como problemas con los proveedores de internet siguen siendo las principales causas de inactividad. La computación en la nube es completamente dependiente de la conexión a internet; y en ello radica una de las grandes desventajas de la nube.

Para las organizaciones, el tiempo de inactividad y la pérdida de datos son, en el mejor de los casos, un costoso inconveniente y, en el peor de los casos, un golpe económico catastrófico. Para Google, ¡una inactividad de tan solo cinco minutos en sus servidores implica una caída del 40% del tráfico en Internet.

Una investigación realizada por Quorum Disaster Recovery Report, encontró que la principal causa del tiempo de inactividad entre las pequeñas y medianas empresas se produce por un fallo en el hardware o equipos físicos, esto representa el 55% de los casos. En segundo lugar, con un 22%  se encuentra el error humano. Le siguen los fallos en el software o programas informáticos, con un 18% y en último lugar, los desastres naturales representan el 5% de los fallos.

De aquí que implementar un plan de contingencia  sea de vital importancia para los centros de datos basados en la nube.

Proveedores de internet

Debemos cuestionarnos si el proveedor de servicios de internet  con el que contamos dispone de las capacidades y recursos suficientes como para gestionar los servicios que efectuamos normalmente en la nube, así como periodos de ralentización, interrupciones frecuentes o periodos de inactividad del servicio prolongados.

Máquinas virtuales de respaldo

Depender de servicios SaaS (Software as a Service) no es una mala opción, siempre y cuando se tenga un plan de respaldo en caso de que algo salga mal.  Una opción radica en configurar una red de seguridad en forma de máquinas virtuales de respaldo para aquellos servicios esenciales que se han trasladado a la nube.

Los principales proveedores de servicios en la nube como Azure y AWS cuentan con medidas para evitar una desconexión completa. Sin embargo, esto no significa que siempre pueda conectarse a esa nube. Por ejemplo, un ataque DDos contra su ubicación o proveedor de internet podría frustrar el acceso a la nube.

Incluso un accidente con los cables, como que sean accidentalmente cortados,  puede impedir establecer la conexión. Con este ejemplo podemos ver que no se trata únicamente de un problema de caída de la nube, sino de la desconexión.

Soluciones híbridas

Las organizaciones suelen considerar las soluciones híbridas en la nube como un componente clave de una solución de continuidad empresarial en la que los datos críticos se replican en una solución en la nube en una ubicación diferente de la de los sistemas primarios. Esto proporciona un seguro de datos en caso de un desastre (natural o tecnológico), lo que minimiza el tiempo de inactividad y los costes asociados con dicho evento. Al comprender este beneficio, los proveedores de servicios han simplificado sus ofertas para integrar fácilmente una solución de continuidad empresarial en sistemas híbridos en la nube.

Respaldar y actualizar

Para poder tomar una decisión respecto a la estrategia que debe adoptar, es necesario realizar una evaluación de la cantidad de servicios de red e infraestructura que desea mantener en el centro de datos. Ciertamente es posible ubicar estos servicios de infraestructura en la nube; no obstante, es recomendable considerar hacer un respaldo de estos servicios en reserva como máquinas virtuales.

Aún más importante, es darle seguimiento y mantenimiento a estos respaldos.  No se trata de una actividad de una sola ocasión.  Actualizarlos varias veces al año debe ser una tarea constante para que en caso de que se presente un incidente, las copias de seguridad puedan estar vigentes para entrar en acción durante el tiempo que dure el problema de conectividad. No es necesario contar con un respaldo al 100%, sino con uno suficiente para mantener su organización andando lo más fluidamente posible, mientras se realizan las reparaciones.

El tiempo de inactividad para cualquier organización es costoso. El impacto de un solo desastre es un riesgo que hay que evitar, y que puede ser mitigado a través de una supervisión adecuada y del enfoque tecnológico correcto.